LOS PRÍNCIPES DE ASTURIAS
ESPERAN SU PRIMER HIJO
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La Casa Real anuncia que la Princesa Letizia está embarazada
La Vanguardia, 8/V/2005
Pendientes de la Constitución hasta saber si será niño o niña Charo Marcos Pese a que la Constitución garantiza la igualdad entre hombres y mujeres, algunas páginas más adelante, el texto subraya la preferencia de ellos sobre ellas para la sucesión al Trono. El Ejecutivo ha manifestado su intención de emprender cuatro reformas que afectan a la Carta Magna: la del Senado, el cambio en la denominación de las Comunidades Autónomas, la adopción de la Constitución europea y la igualdad en la sucesión monárquica. Zapatero ha expresado su voluntad de solicitar al Consejo de Estado un dictamen que orientará su labor en este asunto. Fuentes del Ministerio de Justicia han asegurado que el de la sucesión es un tema "absolutamente prioritario", incluido en el programa electoral del PSOE y establecido como compromiso en la investidura de Zapatero. En el departamento de López Aguilar han manifestado la "voluntad de hacer esa transformación", que probablemente sea la que alcance el consenso de forma más sencilla. Lo que sí matizan desde Justicia es que las cuatro reformas se emprenderán al mismo tiempo. En Moncloa nadie quiere hablar de plazos y fechas para la reforma aunque sí han insistido en la intención de Zapatero de emprenderla. El príncipal escollo podría encontrarse en el hecho de que para reformar el Título II de la Constitución, que es precisamente el que hace referencia a la Corona, es necesario obtener el apoyo de dos tercios de Congreso y Senado -nada difícil, por otra parte- y después, disolver inmediatamente las Cortes y convocar elecciones para que las nuevas Cortes aprueben el texto y después lo sometan a referéndum. ¿Significa eso que Zapatero no emprenderá la reforma hasta el final de la Legislatura o se arriesgará a someterse de nuevo al dictado de las urnas? En Moncloa no se hacen comentarios. Jorge de Esteban, catedrático en Derecho Constitucional, animaba en un artículo publicado por El Mundo a que Aznar lo emprendiera al final de su mandato, cosa que no ocurrió. El texto se firmó pocos días después de que el Heredero anunciara su compromiso con Letizia Ortiz pero, a pesar del tiempo transcurrido, no ha cambiado la situación. Será Infante o Infanta de España ABC, 8/V/2005 El primer hijo de los Príncipes de Asturias, cuyo nacimiento en noviembre fue anunciado hoy en un comunicado de la Casa del Rey, recibirá nada más nacer el título de Infante o Infanta de España, según sea varón o mujer. Así se establece en el apartado primero del artículo tercero del Real Decreto 1368/1987 sobre Régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes, publicado en el Boletín Oficial del Estado del 12 de noviembre de 1987. "Los hijos del Rey que no tengan la condición de Príncipe o Princesa de Asturias y los hijos de este Príncipe o Princesa serán Infantes de España y recibirán el tratamiento de Alteza Real", dice este precepto. El primogénito de don Felipe y doña Letizia mantendrá, pues, esa condición mientras sus padres sean Príncipes de Asturias. Una vez se conviertan en Reyes la situación cambiará y heredará un título, el de XXXVI Príncipe o Princesa de Asturias, que va unido a la condición de heredero de la Corona española. Pero con la actual redacción de la Constitución, en su artículo 57 -Título II, de la Corona-, ello sólo se producirá en el caso de que el primer hijo de don Felipe y doña Letizia sea varón o, si es mujer, hasta que haya descendencia masculina. También ocurrirá así, si es hija única. En el supuesto de que sólo nacieran hijas, la mayor sería la heredera. Y ello porque el citado artículo establece que "la sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos". Un precepto constitucional éste que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero se ha comprometido a cambiar en la presente Legislatura, por lo que supone de discriminación hacia la mujer. A ello se comprometió en su discurso de investidura, junto a otras reformas en el texto constitucional. El artículo 14 de la Carta Magna dice que "los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". Se desconocen todavía los términos concretos de esta importante reforma constitucional, si incluirá alguna referencia a su carácter retroactivo o alguna medida excepcional. En cualquier caso, deberá ser aprobada en referéndum, consulta que podría coincidir con los comicios legislativos previstos inicialmente para 2007. El Consejo de Estado, a instancias del Gobierno, estudia actualmente las reformas en la Constitución impulsadas por el Ejecutivo. En cuanto a excepciones constitucionales, en Noruega, por ejemplo, se cambió la Constitución y, desde entonces, en el orden sucesorio "tiene precedencia la línea más próxima sobre la más remota y la de más edad sobre la de menos. Para los nacidos antes del año 1990 (como es el caso del heredero, el Príncipe Haakon) -y ahí radica la excepción- se mantendrá, sin embargo, la precedencia del varón sobre la mujer". En el resto de Europa, monarquías como la sueca, la belga o la de los Países Bajos acabaron hace ya años con esa discriminación. En Japón y en el Reino Unido también se estudian cambios. Cuando el séptimo nieto de los Reyes adquiera la condición de Príncipe o Princesa de Asturias heredará también los títulos de Príncipe de Gerona y de Viana, Duque de Montblanc, Conde de Cervera y Señor de Balaguer, según tradición de la monarquía española. La prevalencia del hombre sobre la mujer en la sucesión a la Corona de España responde a una tradición que se remonta al siglo XIII, a Alfonso X el Sabio, a Las Partidas en las que se establecía que la mujer sólo podía reinar en el caso de no haber varones. Esta norma fue derogada en 1713 por Felipe V, primer Rey de la Casa de Borbón en España, monarca que, siguiendo el modelo francés, promulgó la Ley Sálica, que excluía del trono a las mujeres. En 1789, con Carlos IV, se vuelve a la tradición de Las Partidas, haciéndose efectiva La Pragmática con Fernando VII y su heredera, Isabel II. En 1837, con ella en el trono, la Constitución regula que la sucesión "será según el orden regular de primogenitura y representación, prefiriendo siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la hembra, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos". Esta redacción se mantuvo literal a la hora de regular la sucesión de Alfonso XII en la Constitución de 1876, última de la Monarquía española hasta la actual de 1978, que conservó el mismo criterio. El primer hijo de los Príncipes de Asturias modificará el orden de prelación en la línea sucesoria, y ocupará el segundo lugar tras su padre, puesto que era hasta ahora de la Infanta Elena.
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