Detalles del vestido de novia


En la imagen, boceto del vestido que diseña Manuel Pertegaz. El modisto adelantó que tendrá un escote 'modesto' y no 'generoso'.
Asegura que el traje no llevará botones, tendrá mangas 'modernísimas', mucho vuelo en la falda, un velo 'maravilloso' y cola muy larga. El autor lo describe como "regio, marfilino y con una cola muy larga" y ha puntualizado que el esbozo es sólo un "inicio" de su trabajo y que no puede desvelar ninguna característica del vestido. En cuanto al tocado, el diseñador apuesta por un recogido "semi" para lucir mejor el traje en contraposición al recogido completo del cabello, que pese a ser muy elegante, envejece a la novia, según el diseñador.
También se prevé que Doña Letizia Ortiz decore su tocado con una diadema, según ha indicado Pertegaz, aunque no se ha atrevido a afirmarlo con certeza.

Una característica esencial para diseñar un traje de novia, según Pertegaz, es conocer a la mujer que lo lucirá, de forma que se corresponda con su carácter y su físico, por lo que "no se debe diseñar un mismo modelo de vestido para novias diferentes".

Secretos del vestido

Aunque los detalles del vestido son casi un secreto de Estado (el vestido viajará de Barcelona a Madrid en la zona "Grand Class" de un avión bajo estrictas medidas de seguridad) se han conocido algunos aspectos. El vestido de novia de Letizia Ortiz tendrá cuello de chimenea -elevado por detrás y a los lados-, con la manga acampanada hasta el codo y con la falda con mucho volumen, “como las usadas por la Reina Mariana de Austria, la esposa de Felipe IV, y las grandes damas del siglo XVII”, asegura la revista “Hola”. El vestido terminará en una gran cola que ha sido confeccionada en seda de faya. Este tejido exquisito procede de los telares de la empresa valenciana Catalá, que utilizó 12.000 hilos para realizar el ancho de la tela del vestido.

La publicación, que no dice sus fuentes, añade estos detalles a los que ya avanzó el diseñador Pertegaz que en su día habló de que el traje tenía escote modesto, cola muy larga, mangas acampanadas, sin botones, regio y marfilino.

Además la revista hace un resumen de los modistos y diseñadores a los que está recurriendo para su vestuario ya como Princesa de Asturias. En ese sentido, cuenta que se está decantando por diseñadores españoles porque considera que su promoción será una parte más de su trabajo. De hecho, está recurriendo a diseñadores como Adolfo Domínguez, Purificación García, Antonio Pernas, Ángel Schlesser y para los zapatos, Pura López.

Vestidos de gala

Aunque a doña Letizia la hemos podido observar en múltiples facetas, aún no hemos tenido oportunidad de verla vestida de gala. Este honor se lo ha reservado a Lorenzo Caprile (quien firmó el traje de novia de la Infanta Doña Cristina), que ha sido elegido para vestir a doña Letizia con su primer traje de «princesa». Quizá el encargo más especial después del traje de novia. Como manda la tradición, irá de largo y con diadema. La prometida de Don Felipe lucirá el diseño de Caprile en la cena de gala previa al enlace de Federico de Dinamarca y Mary Donaldson. Otra de las creaciones que Caprile está preparando para la futura Princesa de Asturias será el traje que lleve en la cena de gala que la Casa del Rey ofrece en el Palacio de El Pardo la noche antes del enlace.

El ramo

A Manina, Marta y Arancha Cajigas Mendizábal la afición por el mundo de las flores les llegó vía umbilical de su madre, una auténtica apasionada del jardín que tenían en su casa de Mirasierra y que cuidaba con auténtica devoción. De ese «hobby» las tres hijas hicieron una fuente de ingresos tras prepararse con cursos en Londres sobre arreglos florales y montar su primera tienda en la capital. Actualmente son las propietarias de la floristería «Rafia» (Velázquez, 86), donde el próximo día 22 se preparará el ramo de novia que llevará doña Letizia Ortiz en su boda con el Príncipe de Asturias. La elección de esta tienda podría ser fruto del azar sino fuera porque es fruto del buen trabajo y profesionalidad de sus dueñas. Fue a través de un reportaje en una revista el pasado mes de diciembre sobre propuestas para ramos de novia donde su trabajo llamó la atención. Más tarde les solicitaron unas pruebas de ramos con unas pautas a seguir para saber si eran del agrado de la novia. A todo esto, el diseñador Lorenzo Caprile iba a utilizar sus arreglos para los pajes que acompañan a doña Letizia ante el altar de La Almudena (entre los que se encuentra su única sobrina, hija de su hermana Erika), y de cuyos vestidos también se encarga (no es la única tarea de Caprile, puesto que ha confeccionado cuatro modelos de noche para la prometida de Don Felipe, entre los que están el que lucirá en la cena de El Pardo, previa al enlace real, y en la boda de Federico de Dinamarca y Mary Donaldson). La decisión de doña Letizia fue la que más esperaban las hermanas Cajigas: ellas harían el ramo. Al igual que ocurre con el vestido de Pertegaz que luzca, en el que el color será una de las sorpresas, la forma y el estilo de ese ramo es otro de los secretos que se desvelarán la mañana del día 22. Eso sí, todas las flores serán españolas y se cortarán esa misma mañana, al alba, cuando se realice el ramo en cuya elaboración se puede tardar cerca de tres horas. Como es tradicional, hay que preparar cada flor por separado para que permanezca inalterable durante todo el día y entre esos cuidados está la técnica de introducir un fino alambre por el tallo hasta la cabecita de la flor para luego poder modularla como se quiera. Como bien saben los expertos, los ramos se hacen con una mano por lo que únicamente una persona será la encargada y responsable de darle el toque final. Un trabajo que para «Rafia» no supone ningún riesgo puesto que están especializadas en esas tareas. Es más, no sólo venden arreglos sino que hasta imparten clases en su floristería para aquellos que quieran conocer el arte de las flores.

Uniforme de gala para el Príncipe

Cecilio Serna está considerado uno de los mejores sastres españoles. En su taller de la madrileña calle de Miguel Ángel, viste a un numeroso grupo de ejecutivos, financieros y profesionales, y cada quince o veinte días vuela a Londres para atender a sus clientes británicos. Aprendió su oficio del prestigioso Martín Arana, en cuya sastrería empezó a trabajar cuando era casi un niño. Allí estuvo 33 años y, cuando Arana se jubiló, se estableció por su cuenta y pronto se hizo un nombre en la nueva generación de sastres españoles.

Aunque la mayor parte de su trabajo consiste en confeccionar trajes civiles -«de paisano», matiza él-, Serna también heredó de su maestro la especialidad de hacer uniformes de gala, para militares o diplomáticos. De hecho, es sastre militar de los tres Ejércitos. «Arana era el mejor de los sastres militares y trabajando con él surgió mi gusto por el traje militar», afirma.

También debe a Arana su relación con la Familia Real. Y es que la primera vez que Cecilio Serna entró en el Palacio de La Zarzuela fue hace 37 años y lo hizo como ayudante de su maestro para tomar medidas al entonces Príncipe Don Juan Carlos. Después, empezó a confeccionar uniformes para el Conde de Barcelona y, con el paso del tiempo, para Su Alteza Real el Príncipe de Asturias. A Don Felipe le hizo su primer uniforme caqui cuando ingresó en la Academia General Militar de Zaragoza, en 1985. Desde entonces, ha hecho todos los uniformes militares de Marina, Tierra y Aire que el Príncipe de Asturias ha vestido. «El número exacto no lo recuerdo, pero Su Alteza Real es una persona austera, a la que no le gusta gastar por gastar. Estoy convencido de que otras personas en su situación se harían muchos más uniformes», añade Serna.

Ahora está confeccionando el traje más importante de su carrera, el que llevará el Heredero de la Corona el día de su boda. «He confeccionado trajes para muchas personalidades, pero Su Alteza Real es algo especial y, además, no es un traje para un acto más, sino el que llevará el día de su boda». El Príncipe de Asturias se casará con el uniforme de gala, o etiqueta, de comandante del Ejército de Tierra, que es de color azul marino, lleva botones dorados y bordados en el cuello y las bocamangas. Mientras que en los cuellos lucirá los dos fusiles cruzados y el cornetín del emblema de Infantería, en las bocamangas irán bordadas las estrellas de comandante.

Añade el sastre que «todo el uniforme, en cuya elaboración participarán unas ocho personas, se hará a mano. Es artesanía y ésta es precisamente la diferencia entre lo que se hace por ahí y lo que se hace en mi casa». Recuerda Serna que este uniforme «se diseñó en 1972 y los primeros se confeccionaron para Su Majestad, que entonces era Príncipe de España, y para las autoridades militares del momento».

Agujas especiales

Sin embargo, tampoco será un uniforme de gala normal, pues para su elaboración se ha recurrido a unos materiales excepcionales: «Vamos a emplear unos materiales mejores de los habituales que han sido localizados por mis colaboradores. Algunos son del primer tercio del siglo pasado, como el hilo de oro con el que se harán los bordados de la bocamanga». Sin embargo, para poder bordar con estos hilos nobles hacen falta unas agujas especiales, muy finas, que se están buscando, ya que se trata de un trabajo muy delicado. Además, según relata el sastre, «es muy difícil trabajar con ese tipo de agujas y las bordadoras -de las que ya quedan muy pocas- tienen que ser muy buenas. No obstante, en este caso, contamos con la mejor».

También se ha escogido ya la tela con la que se confeccionará el uniforme. «Es una satina de Gorina, ya que este fabricante catalán es el mejor de toda España. La satina -precisa- es una lana suave que se utiliza exclusivamente para uniformes de gala». Serna rectifica, en este punto, a los medios de comunicación que han llegado a decir que se emplearía tergal y lana para hacer el uniforme, ya que esas calidades sólo se utilizan «en sastrerías económicas de tropa».

Los botones de la guerrera serán dorados al fuego y llevarán grabado el escudo del Ejército con la Corona Real. «Son los botones habituales en todos los uniformes, ya que a Su Alteza Real le gustan las cosas sencillas». En cuanto al pantalón, que también es azul, el único detalle que llevará es una cinta de esmoquin negra de seda que recorre los laterales. El uniforme se completa con una gorra militar. Aunque lo habitual sería hacer dos o tres pruebas, a Serna le gustaría hacer tres o cuatro en este caso, «ya que habrá medio mundo buscando defectos o detalles en el uniforme de Don Felipe, y yo espero sacar un notable, por lo menos. En concreto, lo que más se va a lucir es la espalda».

Las condecoraciones que lucirá el Príncipe son la encomienda del Toisón de Oro, el collar de la Orden de Carlos III, y las Grandes Cruces del Mérito Militar, Naval y Náutico.

Los zapatos que el Príncipe de Asturias lucirá serán "negros de piel de vacuno y realizados con materiales muy finos que garantizan su total comodidad", afirmó hoy José López, dueño del establecimiento sevillano encargado de realizar dicho calzado, Guarnicionería López.

López aseguró que lleva alrededor de cinco años haciendo calzados para la Casa Real, pero precisó que el hecho de que "nos encargaran los zapatos de boda del Príncipe de Asturias ha sido un orgullo muy grande para nosotros".

Doña Sofía acompañará al Príncipe al altar vestida de Margarita Nuez

La Reina acompañará al Príncipe al altar, en su condición de madrina, vestida con un traje de Margarita Nuez. Será un traje largo en tonos pastel y doña Sofía lucirá mantilla y peineta del brazo del Príncipe. La noche anterior al enlace, en la cena de gala que los Reyes ofrecerán a las familias reales, doña Sofía lucirá un vestido de noche diseñado por Manuel Pertegaz.

Margarita Nuez es la artífice de la mayor parte del vestuario de doña Sofía, sobre todo el que luce en sus actividades oficiales. Auténtica maestra en la confección de trajes de chaqueta de calle y cóctel, Nuez lleva ya varios años trabajando para la Reina en la más absoluta discreción. La Reina ya lució un traje de Margarita Nuez en la boda de su hija menor, la infanta Cristina, que se celebró en Barcelona. En el enlace de la infanta Elena, que tuvo lugar en Sevilla, la reina acudió a la ceremonia con un vestido del diseñador andaluz Tony Benítez. Con ocasión del enlace de don Felipe, la Reina, al igual que la prometida del Príncipe, ha querido rendir homenaje a Pertegaz por su brillante trayectoria de toda una vida al servicio de la moda española. Doña Sofía ha querido igualmente destacar el trabajo de Margarita Nuez, barcelonesa de origen aragonés, al igual que Manuel Pertegaz, con quien también comparte maestría y oficio.

Consejos para las invitadas

Sobre los consejos para las invitadas a este enlace, la modista ha advertido que será una boda "sobria", porque se celebra por la mañana y, por tanto, "no es para llevar encajes, sino para enfatizar los tocados y los sombreros, que es lo que de alguna manera marcará la pauta y a lo que no estamos tan acostumbradas las mujeres españolas". Margarita Nuez ha sugerido a las invitadas que opten por abrigos sobre los vestidos, trajes o vestidos sastre, siempre cortos, porque la Reina es la única que irá de largo, como madrina de la ceremonia.

Preguntada sobre si había notado nerviosa a la Reina por la inminente boda de su hijo, ha comentado que "la Reina siempre es Reina, no sé cómo estará en su interior, porque siempre se porta como una persona normal y tiene la suficiente preparación para saber estar en todas las circunstancias".

Sobre los estilos de las Infantas, Margarita Nuez ha subrayado que cada una de ellas se adapta al lugar de residencia y a su tipo de vida. "Doña Elena tiene su residencia en Madrid, donde la gente se viste más y hay más actos sociales, mientras que la vida de doña Cristina en Barcelona es más sencilla y su atuendo es más informal y mediterráneo", ha afirmado.